La equidad en la educación implica que las circunstancias personales o sociales, como el género, el origen étnico o el origen familiar, no son obstáculos para alcanzar el potencial educativo (definición de justicia) y que todos los individuos alcanzan al menos un nivel mínimo básico de habilidades (definición de inclusión) (Equidad y Calidad en la Educación, 2016, traducción libre).